domingo, 9 de mayo de 2010

LA DIRECCION HUMILLA AL VENDEDOR

Desde el tres de mayo, la Dirección ha puesto en marcha lo que ha venido en denominar, “canal solidario complementario”, esgrimiendo que lo hace para salvarnos de la ruina comercial, pero eso sí, las decisiones que se están tomando suponen en la práctica que se dinamite la filosofía de la venta como fórmula de creación de empleo para personas con discapacidad.

En rueda de prensa señalaron que ya hay 5.000 lugares de venta, fuera de plantilla (quioscos, gasolineras y estancos), en los que se pueden adquirir todos los rascas y a los que se añadirán los nuevos que salgan al mercado, así como el “super once”, juego activo que verá la luz el próximo 24 de mayo, ellos dispondrán de todos los rascas, mientras a la plantilla se le da uno como obligatorio y se les condiciona la tenencia del resto, lo que discrimina entre la propia plantilla y respecto al canal complementario. En Madrid el numero de lugares de venta distintos a plantilla se sitúa ya en 517.

La campaña publicitaria elude citar a la ONCE , incitando con el reclamo “gana ya” a comprar los nuevos rascas en gasolineras, estancos y quioscos de prensa.

El 6 de mayo, en la recogida de productos para la próxima semana, los vendedores y vendedoras se encontraron sin previo aviso, con un paquetón en su banco en el que aparecían docenas de folletos y una carta del Delegado, tales folletos y carta van destinados a algo tan indignante como es que el vendedor-vendedora contribuya a la destrucción de su propio puesto de trabajo, enseñando a sus clientes que pueden comprar en otros establecimientos no gestionados por personas con discapacidad, y algo tan venenoso, como adelgazar su cartera de clientes con el consiguiente perjuicio de reducción de comisiones sobre venta.

Se adelgazan plantillas, se levantan quioscos, se cierran Agencias, se desmantelan servicios y por contra se mantienen cientos de directivos y mandos intermedios de nula eficacia y utilidad, que lo que van hacer a favor de las personas ciegas es vendernos que recaudaran sin nosotros para nosotros, aunque en la práctica lo que están construyendo es la destrucción de la ONCE, pues ninguna cautela se ha tomado para asumir como coste social el mantenimiento del empleo, el de la red de quioscos, el de las Agencias y el de un catalogo de servicios mínimos y esenciales a favor del colectivo ONCE.

Nadie imaginaría fuera de esta Casa que una empresa que externaliza un servicio o función le exige a los perjudicados por la decisión, que le expliquen y justifiquen a los destinatarios del servicio, quién se lo va a dar mañana convirtiéndose así en su propio verdugo.

En el bono cupón de esta semana hay más de lo mismo y en la estampita anexa se prevé un impreso a cumplimentar para sortear entre los clientes, con bono comprado e impreso rellenado, no se sabe cuantas “dulces noches”, con esto buscan arrebatar al vendedor y vendedora el vínculo personalizado con sus clientes, controlando a quien compra bonos y qué números compra, en la perspectiva seguramente de defender a continuación trato directo de la ONCE-cliente.

REVELATE CONTRA LO QUE TE PERJUDICA,
 NO DES NI DEFIENDAS LO QUE VA CONTRA TI

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